nadas

24.1.08

VOZ EN LAS CALLES VACÍAS

A tí te haré un precio mejor.

Mi voz es desconocida
en los grandes dramas de nuestro planeta:
aniquilamiento del derecho, hambrunas que comen
su supervivencia para vivir,
feroz contrabando de iniquidades,
vantajas nucleares,
guerras turistas
decisiones que circulan
de incógnito con anteojos negros
en medio de arbitrariedades antibalas.
Y todo eso gobernado
por el antiquísimo, omnipotente Así.

Mi voz no es oída
en los terribles dramas de nuestro planeta.
Nunca se alzó entre el griterío
para maldecir en verso
cuanto en la tierra divide en dos,
una mitad abono
la otra mitad para cosechar.

Mi voz es baja y está apartada
como la sabiduría y como el miedo,
tiene la misma intensidad de lo débil,
la misma sonoridad del silencio.
Se derrama en lo cotidiano y lo pequeño
y se inmola cada día en su pira.
Y éste es su clamor interior,
su exasperado escalofrío,
su maldición en verso a lo inconmensurable,
su desvelo
junto a los lamentos de los grandes dramas,
su disimulado y endeble empellón
al antiquísimo y omnipotente Así.

Aúlla el destino
el cambio se hace el sordo
ante la antiquísima, venerable
estentórea voz de la Necesidad.
Nunca le llegó su eco.
Decisiones de incógnito con anteojos negros
lo amordazan en el camino.
¿Por qué resonaría mi propia voz
cortando laureles de soberbia
de la voz del Mundo?
Mi voz es respetuosa
de la vencida voz del Mundo.

Aúlla el destino
el cambio se hace el sordo.
El verbo estruendoso: Narciso.
Y si se inclina sobre las atrocidades
asegura muchos más espejos.

No, no se refleja mi voz
en las negras atrocidades.
No toma parte
a paso redoblado, no clama a coro
para que las montañas se conviertan en colinas,
las colinas en montañas.
Permanece baja como una colina.

No, no es mi voz
libertad o muerte.
Es un calabozo de voces
eutanasia
un blanco resistente
a las ganas de divertirse del loco nuclear
y que da así tiempo
para que alguna otra se salve.
Es mi voz un escabel
para palabras cansadas,
para conclusiones que regresan vencidas.
Es mi voz el silencioso paseo
de una escritura solitaria
por lluviosas calles vacías.

A ti te haré un mejor precio
dijo la Nada al Algo
y el imbécil lo creyó.

KIKÍ DIMULÁ.

8.1.08

Amanecer y Muerte II




a Noemí.




Siempre me perplejan las coincidencias..
Era el Amanecer de un día
Era el canto de los pájaros
Era la Vida

Eran mis ojos, era mi mano
Era el objeto que atrapa imágenes,
era rectangular


Eran los rayos naturales que invadían
Era el giro a la derecha,
era su recorrido


Eran los árboles y el cielo


(el pájaro no se veía)


Era el movimiento,
era de arriba a abajo
Era el Suelo ahora


(el Cielo no se veía)


Era la Contemplación
Era el pájaro sin vida
Era la Muerte.


Era el Anochecer del mismo día
Era la Vida


Era la fatiga en mis ojos, era el temblor de mi mano
Era el objeto que enciende a otro,
eran rectangulares y secos


Eran los rayos artificiales
Eran las imágenes ficticias
Era la escena,
Era la misma!


Era la mujer recostada,
Eran sus ojos
Era el pájaro a su lado sin vida


Era la Contemplación.
Era nuevamente la Muerte.
Era: "Las Horas" (la película)


Fueron dos Hechos
Aconteceres en un mismo día
La Coincidencia
La Perplejidad
Que invadían.

5.1.08

Amanecer y Muerte

3.1.08

Vagasensación



-Algo, algo de algo


-Nada, nada de nada

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