nadas

16.10.07

Corazón de Luz y Sombra


Foto Neuropsiquátrico-Córdoba

7.10.07

Muerte

Quiero tenerte en mi boca
saborearte, masticarte, tragarte, digerirte

Saberte, muerte

Quiero tenerte en mis labios
rozarte, susurrarte, hablarte, gritarte

Quiero tenerte en mi cuerpo
y que tus secos sonidos
me penetren

Quiero cerrar los ojos
y entregarme
como nunca pude hacerlo

Y derramar el dolor sobre tu piel
para que sientas lo que siento

Como el mejor de los antídotos
como la última opción

Quiero saberte, muerte
dentro, en mis entrañas.

2.10.07

Lejos de Casa.








No me busquen
estoy lejos de casa,
no despierten sus voces que amenazan.
Allá dejamos los vidrios parpadeando
y al niño, anciano.

No susurren
estoy lejos de casa
ya detuve
las tardes que se hamacan.
Allá dejamos
el huracán callando
el muro y el disparo.

No me voy a llevar
el amargo amor
ni los pasos del que muerto está.

Sólo voy a guardar
unas cuerdas viejas
para música nueva.

No me busquen
estoy lejos de casa,
puentes crujen
hundidos en el agua.
Allá dejamos
los libros naufragando
los panes del amparo.

No me voy a llevar
el amargo amor
Ni los pasos del que muerto está.
Sólo voy a guardar
unas cuerdas viejas
para música nueva.

Roxana Amed.

28.9.07

Diferente





Naciste diferente
solo dueño de tus huesos
y diferentes fantasmas pidiendo
por una nueva casa y una nueva canción.
Vinimos diferentes
la piel sin leer, maldita o encantada
y una diferente verdad susurrando
acerca de un dios diferente y un corazón diferente.
Diferente es libre del pasado
diferente es la bandera de los valientes
diferente es ser uno y estar solo
como el titilar de una estrella.
Diferente naciste
de ese vientre infernal
sangre huérfana y libre
de las sangres malditas o santas que traes.
Vinimos diferentes
engañosa igualdad
ni siquiera en la muerte
caeremos igual.
Diferentes puertas que abrir
diferentes pies para andar
diferente cuna al nacer
diferente la tumba también.
ROXANA AMED.
(Eternamente agradecida a Roxana Amed por su enorme generosidad en la traducción de la letra. Un abrazo Roxana!)

20.9.07

La pequeña Urna.


Si de algo estaba segura era de que los nervios de mi madre nada tendrían que ver con los míos.
Lo esperábamos a las nueve de la noche.
Mamá me había hecho poner el vestido insólito (estaba estampado con etiquetas de cigarrillos) y sacó los platos de la abuela, los que tienen el borde dorado.
-Vas a ver que buen mozo que es -me decía mamá-.
Eran las nueve menos cuarto y ya no dábamos más de los nervios.
El ni siquiera miraría el vestido nuevo y menos aún el borde dorado de los platos de la abuela.


(Siempre me he preguntado de dónde infería mamá semejantes ocurrencias, agudas y totalmente erradas, acerca de los gustos e intereses de los hombres)


Él, en realidad venía a guerrear conmigo, y yo estaba preparada para guerras. Y eso, precisamente, era lo que a mi madre ni se le asomaba por la cabeza, como tampoco que él y yo ya nos habíamos cruzado en un bar.
Pobrecita ella; luego presenciaría algo desagradable (penoso)
El y yo cargábamos con nuestras propias demencias, cosa que mamá también ignoraba.

El detestaba el humo del cigarrillo y en casa éramos todos “fumadores”, excepto yo que era fumadora pero “compulsiva”, por lo que mi madre me había estado sermoneando en vano, con el fin de apaciguar aquello tan inevitable en mí. Las palabras entraban, y así como entraban salían. (Sin embargo ella... solía “consentirme finalmente”.)
Había albergado la esperanza de que no viniera. Pero desgraciadamente llegó, y puntualmente.
Nos sentamos a la mesa. Yo encendí mi primer cigarrillo, y tal como lo haría una buena anfitriona, le dirigí mis primeras palabras:
-No sé si sabías que en mí se esconde una asesina serial en potencia. (mientras yo exhalaba el humo en su cara)
Él me miró fijamente. Ya me había traspasado, ya me odiaba pero no por mis palabras, sino por el humo. Su silencio era estruendoso, más aún que el de mamá.
Finalmente abrió la boca y dirigiéndose a mi madre le dijo:
-No sé como soportan semejante tufo, tan pero tan nauseabundo. Mientras con cara de asco cacheteaba el aire frente a su nariz. A lo que yo, inmediatamente encendí mi segundo cigarrillo, y acoté: -¡Bueno!, eso de “soportar” y “lo del olor nauseabundo”, es relativo...
Sus músculos se inmovilizaron. Giró su mirada de repente y la clavó en mí, ésta vez con más odio.

Esa noche me di cuenta de que antes de abrir la boca, entiéndase “hablar”, hay que tener mucho cuidado.


(Yo nunca he llegado a comprender a aquellos hombres que aborrecen el tabaco, ya que es mi creencia, que el tabaco y su aroma es algo que agrada más a hombres que a mujeres y que incluso, en aquellos que observan a una mujer fumando, les provoca una cierta sensualidad..., pero éste no era el caso)


Encendí mi tercer cigarrillo. Su odio me incomodaba...
Atónito, dirigió su mirada al humo que yo exhalaba. Vi que su boca estaba rígida, entreabierta.

-En fin, Dra... ASÍ FUÉ. Es todo lo que recuerdo; aunque conservo además una imagen de mamá con una pequeña “urna” entre sus manos.
-A veces lo potencial se convierte en un contundente acto. (dijo)

En ritual, comencé a sacar cenizas de una pequeña urna, para el armado de un cigarrillo.
Lo encendí.
Con extraño placer comencé a succionarlo.
Exhalé el humo en dirección a la cara de mi Dra.
Ella me miró con cierto estupor y tristeza.
Luego, dijo:
-Hasta aquí hemos llegado por hoy.

La vi alejarse, y traspasar las puertas de la penitenciaría.

17.9.07

Abandono



hay días en que me abandono
me dejo sola entre la multitud inanimada
así necesito estar, en algunos días
me convierto en fantasma de mis sombras
un impulso extraño me lleva a la deriva
me dejo, me dejo sola

un ángel a veces me observa, a veces me guía
me gusta el ángel, que antes era mi demonio
ahora restaura mi alma, antes destruyó mi cuerpo

algún día seremos libres

hay días en que me abandona
me deja sola
y otro impulso extraño me lleva a la deriva
me resisto, hago lo posible
pero siempre gana

un demonio me observa
me ordena lo que intento no cumplir
me gusta el demonio que destruyó mi cuerpo,
que antes era mi ángel
ahora restaura lo que el ángel destruyó

y algún día seré libre...

me gusta el ángel y el demonio
porque se camuflan y me engañan...

hay días y días
-de incertidumbre-

noches y noches
-de insomnios-

me abandono
me dejo sola
entre la multitud inanimada.

28.8.07



se vuelan las noches

se estancan los días
tiempos y espacios me atraviesan

ahí está la anciana
allí se eternizan
desde aquí la miro
y aquí me eternizo

comulgo con todos

me llueven los días
me llueven las noches

aquí es donde el reloj se detiene

aquí me detengo...

allá está la muerte.

21.8.07

Belicosidad


cuerpos destilan tristezas
fugitiva de los días
condenada espera
la nariz tapada, la boca también
bosques en penumbras
selvas oscuras
ojos más que abiertos
insomnio irritante
el sol que no sale
dolores ajenos
felicidades muertas
la luna vigila

demasiada luz
hartante cansancio
se cierran los ojos
perdida en tinieblas
en noches enteras
ni alcohol
ni pastillas
piel desnuda
grita
se ahoga

destino unitario
los pares no existen
siempre hay intereses en las entrelíneas
se torna vulgar lo incondicional
rarezas alunizan y cavan muy hondo

palabras que calan palabras
la belicosidad se acerca.

3.8.07

Pequeño Ser

que fugaz fue tu pasaje en mi vida

pequeño ser
vestido gris

tenías hambre
tenías frío
tenías sueño

acurrucada en mis piernas
ronroneabas temblorosa

bendito ser, necesitabas cariño

solo unas horas estuvimos
y transcurrió toda una vida

bendito parque...
Maldita Avenida

pequeño cuerpo surcado por ruedas
huesos y excrementos a la vista
quedaste inmóvil, adormecida, inválida

hasta tu ultimo suspiro
luchaste por tu vida
(cosa que yo no podría)

me clavaste los colmillos
sabías de mi ayuda al veterinario
para tu sacrificio

sangraron dos agujeros de mi palma
mi sangre se confundió con la tuya
sobre el pelambre gris muerte

el émbolo de la jeringa...

me impresionó
el abrupto pasaje de la vida a la muerte

tus ojos iluminados se fueron cerrando
tu piel se encogió, parecías momia

las manos llenas de sangre...
los ojos llenos de lágrimas...


y yo un trapo de piso con una curita.

2.8.07

Un montón de nubes
como si nada
nos observan a todos parados sobre la flor.

Como si nada...
Todos parados...

Un montón de flores
como si nada
nos observan a todos sentados sobre la nube.

Todos sentados...

Nubes, flores, todo
como si nada...

Observan...

Y todo pasa.

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