nadas

21.3.08

Amanecer y Muerte III



Era el dos mil ocho
Era veinte de marzo
Era a las 04:30 hs de un jueves santo

Eran mis manos
Era El Libro
Eran mis ojos
Era la página
-era la última-

Eran las palabras
Eran las palabras
Eran las siguientes:

"...>>Una vez más veo ante mí la calle habitual. El dosel de la civilización ha sido quemado. El cielo es oscuro como un barnizado hueso de ballena. Pero en el cielo hay una plaidez, ya de los faroles, ya del alba. Hay una cierta agitación; parloteo de gorriones, en un plátano, no sé dónde. Hay un cierto aire de inicio del día. No, no lo llamaré alba. ¿Qué es el alba en la ciudad para un hombre entrado en años, que , de pie en la calle, mira un poco mareado el cielo? El alba es como un emblanquecerse del cielo, como una renovación.Otro día, otro viernes, otro veinte de marzo, enero o setiembre. Otro general despertar. Las estrellas retroceden y se extinguen. Las barras adquieren profundidad entre las olas. La película de niebla adquiere densidad sobre los campos. El rojo se pone sobre las rosas, incluso en la pálida rosa se cuelga junto a la ventana del dormitorio. Un pájaro gorjea. Los campesinos encienden las tempranas velas. Sí, es la eterna renovación, el incesante alzarse y caer, caer y alzarse otra vez.
>>Y también en mí se alza la ola. Se hincha, arquea el lomo. Una vez más tengo conciencia de un nuevo deseo, de algo que surge en el fondo de mí, como el altivo caballo cuando el jinete pica espuelas y después lo refrena con la brida. ¿Qué enemigo percibimos ahora avanzando hacia nosotros, tú sobre quien ahora cabalgo, mientras piafamos en este pavimento? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra lo que cabalgo, lanza en ristre y melena al viento, como un hombre joven, como Percival cuando galopaba en la India. Pico espuelas. ¡Contra ti me lanzaré, entero e invicto, oh Muerte!>>

Las olas rompían en la playa. "


Era el personaje -Era Bernard-
Era la mujer -Virginia-
con su apellido de hombre -Woolf-
Era "Las Olas" -su obra-
Era en el 1931

Era la última página..

Eran las primeras horas..

Era el anochecer y era el Amanecer

Era la juventud y era la vejez

Era la muerte
Era la vida

Era el Pasado y era el Presente
La Escritora y la lectora
Aconteceres en un mismo día
Un veinte de marzo que nos unía
La perplejidad que nuevamente invadía.


13.3.08




REFUTACIÓN DEL TIEMPO


El ayer del mañana no es, aunque lo parezca,

lo mismo que el hoy. Porque el hoy, inexorable,

no tiene ese movimiento de palíndromo del tiempo

que produce el ayer del mañana. Con ese movimiento,

al remover el obstáculo del hoy, al acariciar

la perspectiva de unión del futuro y el pasado,

corres hacia un mañana desconocido pero casi

conquistado, de donde vuelves fácilmente, invirtiendo

la marcha, al estático hoy. Y por cierto

tampoco el mañana del ayer es, aunque lo parezca,

lo mismo que el hoy. Porque el hoy, inexorable,

no tiene ese movimiento de palíndromo del tiempo

que produce el mañana del ayer. Con ese movimiento,

al remover el obstáculo del hoy, al acariciar

la perspectiva de unión del futuro y el pasado,

navegas hacia un ayer conocido pero no conquistado,

de donde vuelves, a marcha normal, al estático hoy.


El ayer del mañana y el mañana del ayer.

Movimientos de palíndromo del tiempo

para un árido hoy. Refutación del tiempo.



ATHOS DIMULÁ.
(poeta griego)


10.3.08

ENTREMUNDOS

Vivo en la hora suspendida entre la noche y el día.
Caminé en la orilla detenida de los cielos antes de ser mar.

Voy entre mundos fugaces, pisadas de ángel, en la levedad.
Claro entremundo distante, ambiguo y constante de la brevedad.

Tierra donde empieza el silencio y donde tiembla aún la música.
Mundo entre grávidos y muertos, entre muelles que surcan espejos.

Voy entre mundos fugaces, pisadas de ángel, en la levedad.
Claro entremundo distante, ambiguo y constante de la brevedad.


Roxana Amed.

6.3.08

Más Allá




A Ella
Le gustaban las mujeres


"Sus ojos no miraban más allá"
Ella
Lo decía

Todos decían que
A Ella
Le gustaban las mujeres



Pero
"Sus ojos tampoco miraban más allá"
(incluso Ella lo decía)

Ni los míos
Ni los de ellos
"Miran ni mirarán más allá"
-decía-

Las amaba
-decía-



Porque siempre le dieron
La espalda



Porque
"Sus ojos miraban más allá"



Sin Alas



Ella


Lo decía.




20.2.08

Hipocresía

Esa palabra en labios hipócritas
Anticipo dudoso
Canción que consuela

Ese dedo pretendiendo eclipsar soles
Agua turbia que no calma la sed
Incendio falso del huracán abatido

Ese alimento venenoso
Esta sangre detenida
Aquel óvulo excretado

El color indefinido
El hedor supurante

Ese blanco, sangrante

Es ese insecticida vencido
Esa arena en los ojos
Aquella planta carnívora

Esta fuga de gas sin chispas
Estas lágrimas de cocodrilo
Ese revolver sin balas
Y aquel cielo, que no llora

Esa nada que provoca tanta náusea
Eso que se instala
ante el terror de saberse sin suelo

Esa cobardía detestable

Esa ceguera voluntaria

Esa mentira, que jamás es piadosa.

1.2.08

LIMBO

Han sabido de cuando la piel se deshace en escamas?
Y los gritos son ensordecedores en medio de la oscuridad?
Y los pies se hunden en la viscosidad indescripta?
Y nunca nunca se despierta?

Roxana Amed



LIMBO

De caminar descalza
De adivinar estrellas
De dibujar con sangre
De mi pasar las huellas
Y de clavarme cruces, para creer.

De ver crecer escarcha
sobre la piel ajena
y de enterrar fantasmas
bajo la tierra negra
y de tragar cenizas, para engendrar.

Ay, tan cansada de andar
por este Limbo atroz
espectro fiel
que nadie ve
que nadie quiere ver.

De revolver la nada
De desafiar tormentas
De envenenarme el alma
Con esperanzas muertas
De ver nacer mis alas
Y no volar.

Y de cambiar de casa
de equivocar las puertas
y de beber mis lágrimas
de miedo o de vergüenza
de no encontrar palabras, para mentir.

Ay, tan cansada de andar
por este Limbo atroz
espectro fiel
que nadie ve
que nadie quiere ver.


Roxana Amed.




24.1.08

VOZ EN LAS CALLES VACÍAS

A tí te haré un precio mejor.

Mi voz es desconocida
en los grandes dramas de nuestro planeta:
aniquilamiento del derecho, hambrunas que comen
su supervivencia para vivir,
feroz contrabando de iniquidades,
vantajas nucleares,
guerras turistas
decisiones que circulan
de incógnito con anteojos negros
en medio de arbitrariedades antibalas.
Y todo eso gobernado
por el antiquísimo, omnipotente Así.

Mi voz no es oída
en los terribles dramas de nuestro planeta.
Nunca se alzó entre el griterío
para maldecir en verso
cuanto en la tierra divide en dos,
una mitad abono
la otra mitad para cosechar.

Mi voz es baja y está apartada
como la sabiduría y como el miedo,
tiene la misma intensidad de lo débil,
la misma sonoridad del silencio.
Se derrama en lo cotidiano y lo pequeño
y se inmola cada día en su pira.
Y éste es su clamor interior,
su exasperado escalofrío,
su maldición en verso a lo inconmensurable,
su desvelo
junto a los lamentos de los grandes dramas,
su disimulado y endeble empellón
al antiquísimo y omnipotente Así.

Aúlla el destino
el cambio se hace el sordo
ante la antiquísima, venerable
estentórea voz de la Necesidad.
Nunca le llegó su eco.
Decisiones de incógnito con anteojos negros
lo amordazan en el camino.
¿Por qué resonaría mi propia voz
cortando laureles de soberbia
de la voz del Mundo?
Mi voz es respetuosa
de la vencida voz del Mundo.

Aúlla el destino
el cambio se hace el sordo.
El verbo estruendoso: Narciso.
Y si se inclina sobre las atrocidades
asegura muchos más espejos.

No, no se refleja mi voz
en las negras atrocidades.
No toma parte
a paso redoblado, no clama a coro
para que las montañas se conviertan en colinas,
las colinas en montañas.
Permanece baja como una colina.

No, no es mi voz
libertad o muerte.
Es un calabozo de voces
eutanasia
un blanco resistente
a las ganas de divertirse del loco nuclear
y que da así tiempo
para que alguna otra se salve.
Es mi voz un escabel
para palabras cansadas,
para conclusiones que regresan vencidas.
Es mi voz el silencioso paseo
de una escritura solitaria
por lluviosas calles vacías.

A ti te haré un mejor precio
dijo la Nada al Algo
y el imbécil lo creyó.

KIKÍ DIMULÁ.

8.1.08

Amanecer y Muerte II




a Noemí.




Siempre me perplejan las coincidencias..
Era el Amanecer de un día
Era el canto de los pájaros
Era la Vida

Eran mis ojos, era mi mano
Era el objeto que atrapa imágenes,
era rectangular


Eran los rayos naturales que invadían
Era el giro a la derecha,
era su recorrido


Eran los árboles y el cielo


(el pájaro no se veía)


Era el movimiento,
era de arriba a abajo
Era el Suelo ahora


(el Cielo no se veía)


Era la Contemplación
Era el pájaro sin vida
Era la Muerte.


Era el Anochecer del mismo día
Era la Vida


Era la fatiga en mis ojos, era el temblor de mi mano
Era el objeto que enciende a otro,
eran rectangulares y secos


Eran los rayos artificiales
Eran las imágenes ficticias
Era la escena,
Era la misma!


Era la mujer recostada,
Eran sus ojos
Era el pájaro a su lado sin vida


Era la Contemplación.
Era nuevamente la Muerte.
Era: "Las Horas" (la película)


Fueron dos Hechos
Aconteceres en un mismo día
La Coincidencia
La Perplejidad
Que invadían.

5.1.08

Amanecer y Muerte

3.1.08

Vagasensación



-Algo, algo de algo


-Nada, nada de nada

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